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Estimados amigos

De nuevo desde la Universidad de Salamanca y Formación Alzheimer os queremos invitar, en esta nueva ocasión a participar en el curso de "Fisioterapia y Terapia Ocupacional en la enfermedad de Alzheimer y otras Demencias".

Este curso pretende transmitir los conocimientos necesarios para comprender el marco conceptual en el que el Terapeuta Ocupacional desarrolla su trabajo con personas con demencia, su rol y competencias en este ámbito. Se estudiarán los modelos de trabajo más utilizados en el ámbito psicosocial, los métodos de evaluación y técnicas de intervención que se proponen desde cada perspectiva, que nos permitan aplicar con destreza el proceso de terapia ocupacional y formular y aplicar el tratamiento ocupacional más adecuado a las necesidades del enfermo.

Se pretende también, que el proceso se coherente y eficaz, para ello se describirán los diferentes métodos de evaluación de los resultados y control de calidad del proceso.

El curso tiene como objetivos principales

  • Evaluar las alteraciones de la EA, que de forma directa o indirecta tienen impacto en el desempeño de la actividad diaria.
  • Comprender la naturaleza ocupacional del ser humano, el proceso de adaptación de su actividad a lo largo de su vida en respuesta sus necesidad y la creación de identidad personal/social.
  • Utilizar los métodos de valoración del desempeño ocupacional, de los niveles independencia/dependencia funcional.
  • Saber planificar las actividades ocupacionales que busquen maximizar la funcionalidad del paciente y minimizar el esfuerzo del cuidador en cada estadio.

El curso tiene una duración de 51 horas dando comienzo el próximo 16 de mayo hasta el 4 de junio.

Durante estas semanas tendrán lugar dos seminarios presenciales impartidos por

  • Antonio M. Cardoso: Prof. Geriatría. Escuela de Enfermería y Fisioteparia Universidad de Salamanca
  • Raúl Juárez : Prof. Cuidados del Anciano de la Universidad de San Jorge (Zaragoza)
  • Silvia Puente: Fisioterapeuta. Centro de Referencia Estatal de Alzheimer de Salamanca
  • Fausto Barbero: Prof. Fisioterapia. Universidad de Salamanca
  • Roberto Méndez: Prof. Fisioterapia. Universidad de Salamanca

Estos seminarios tendrán lugar el día 21 de mayo y 4 de junio en el Instituto de Neurociencias de Castilla y León (http://www-incyl.usal.es/

El finalizar el curso se obtiene un diploma de la Universidad de Salamanca que acredita con 5 créditos de formación especifica. 

Los interesados en formalizar su matrícula deben dirigirse el Centro de Formación Permanente de la Universidad de Salamanca (haga click aquí) 

Si deseas más información puedes ponerte en contacto con nosotros en el correo Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o en el teléfono 910 08 58 51.

 

 

 Un saludo

Estimados amigos

De nuevo desde la Universidad de Salamanca y Formación Alzheimer os queremos invitar, en esta ocasión a participar en el curso de "Fisioterapia y Terapia Ocupacional en la enfermedad de Alzheimer y otras Demencias".

Además de todas las manifestaciones del deterioro cognitivo de la enfermedad de Alzheimer, se producen trastornos funcionales que afectan limitando la actividad del paciente en su autonomía, restringiendo la participación del enfermo en la sociedad, por lo que es necesario conocer cuáles son las actividades básicas e instrumentales que los seres humanos realizamos para mantener la independencia y cada una de las actividades limitadas a través de la valoración funcional

El curso tiene como objetivos principales

  • Definir las actividades de la vida diaria, especialmente los componentes básicos e instrumentales.
  • Conocer, utilizar y aplicar la Clasificación Internacional del Funcionamiento, la Discapacidad y la Salud.
  • Utilizar las técnicas habituales de valoración funcional y manejar los instrumentos de valoración más utilizados.
  • Detectar alteraciones de la condición física y la presencia de deficiencias, discapacidades o limitaciones en la actividad que puedan condicionar restricciones en la participación.
  • Relacional con el contexto personal y el entorno la funcionalidad del individuo.
  • Conocer los principales facilitadores y restrictotes de la actividad.
  • Medir y diferenciar la situación de independencia funcional y la situación de dependencia.



El curso tiene una duración de 51 horas dando comienzo el próximo 2 de mayo hasta el 15 de mayo.

Durante estas semanas tendrán lugar dos seminarios presenciales impartidos por

  • Ana Belén Calvo Vera: Profesorado en Enfermería y Fisioterapia. Universidad de Salamanca
  • María Eugenia Iglesias: Profesorado en Enfermería y Fisioterapia. Universidad de Salamanca
  • Marina Martínez Rodrigo: Profesorado en Enfermería y Fisioterapia. Universidad de Salamanca
  • Antonia Gómez Conesa: Catedrática en Enfermería y Fisioterapia. Universidad de Murcia.
  • José Ignacio Calvo Arenillas: Médico rehabilitador. Catedrático en Enfermería y Fisioterapia. Universidad de Salamanca.

 

El finalizar el curso se obtiene un diploma de la Universidad de Salamanca que acredita con 5 créditos de formación especifica. 

Los interesados en formalizar su matrícula deben dirigirse el Centro de Formación Permanente de la Universidad de Salamanca (haga click aquí) 

Si deseas más información puedes ponerte en contacto con nosotros en el correo Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o en el teléfono 910 08 58 51.

 

 

 Un saludo

El proyecto titulado “Analizador automático de la expresión oral en personas mayores”, de nuestro subdirector de los títulos en Demencias y Alzheimer e investigador Juan José García Meilán, del Departamento de Psicología Básica de la Universidad de Salamanca, y Olga Ivanova, estudiante del Máster en Trastornos de la Comunicación: Neurociencias de la Audición y Lenguaje de la Usal, ha sido galardonado con el primer premio de la Categoría Idea Empresarial en el “Concurso Iniciativa Campus Emprendedor”.

 

¿Cual es el propósito de este proyecto?

Ralentizar el avance del Alzheimer El Alzheimer es uno de los grandes desafíos de la ciencia. La llamada epidemia del siglo XXI está todavía muy lejos de poder curarse. Por eso, la detección temprana es una clave para aplicar tratamientos que puedan ralentizar su avance y un equipo de investigadores de Salamanca y Murcia acaban de presentar un prototipo que se basa en el análisis de la voz de un paciente para establecer su riesgo de padecer la enfermedad.   

 

 

Dado que la producción anómala de las oscilaciones corticales se ha relacionado con un mal funcionamiento cerebral, se han buscado patrones característicos dentro de la Enfermedad de Alzheimer que puedan ayudar tanto al diagnóstico como al tratamiento y comprensión de este tipo de demencia neurodegenerativa.

La búsqueda de marcadores electroencefalográficos de la Enfermedad de Alzheimer por el momento ha permitido describir una serie de características que aparecen en el EEG de estos pacientes: por un lado se produce un enlentecimiento del EGG, que se manifiesta por un incremento de las ondas lentas y una disminución de las ondas rápidas. El incremente de las ondas lentas aparecen ya en los estadios iniciales de la enfermedad. Algunos autores creen que podría ser debido bien a la atrofia cortical de estos pacientes, o bien, a una reorganización cortical compensatoria inicial. El incremento de ondas lentas también podría ser debido a un daño en otras zonas del encéfalo diferentes a la corteza. También se ha observado una diferente distribución de las bandas de frecuencia en estos pacientes, por ejemplo, en personas sanas, las ondas rápidas se focalizan predominantemente en la zona occipital mientras en pacientes con Enfermedad de Alzheimer el predominio de estas ondas rápidas va desplazándose hacia zonas más anteriores a medida que avanza la enfermedad.

En estadios más avanzados de la enfermedad se observa, aún con más intensidad, un mayo predominio de ondas lentas, junto con una disminución más acentuada de ondas rápidas, lo que para algunos autores podría estar relacionado con posibles alteraciones en las zonas temporal y frontal, estructuras bien conocidas como participantes en procesos de memoria.

Otro rasgo característico del EEG en pacientes con EA es la reducción de la complejidad de la señal. Ésta podría ser debida a que el proceso neurodegenerativo induce una pérdida neuronal, lo que conduce a la correspondiente alteración funcional. Hay menos neuronas participando en los procesos de activación y, por tanto, la dinámica se vuelve más simple y predecible. También podría considerarse este hecho como una consecuencia del enlentecimiento, lo que haría la señal más regular y por tanto más simple.

Hay que considerar el hecho de que el fallo de sincronía de un origen circunscrito puede hacer fallar la sincronía de todo el cerebro. Dicha desincronización de la EA se ha relacionado con el declive cognitivo, que no solo se atribuye a la perdida neuronal, sino también a una posible desconexión funcional de la neurotransmisión colinérgica entre las neuronas corticales apoyaría la “hipótesis colinérgica” de la EA. Habría también trastornos en la coordinación temporal o distribución de la actividad neuronal.

En definitiva, habría menos sincronización con mayor latencia y menor amplitud de la desincronización, lo que provocaría con mayor lentitud y dificultad en la propagación de la información e un área a otra, por lo que estaríamos ante un cerebro más lento y torpe en su funcionamiento.

Utilizando la electroencefalografía se han podido estudiar las diferencias existentes entre la EA familiar y la EA de aparición espontanea. Así, se ha visto que las ondas lentas caracterizan el tipo de EA familiar de forma más rápida y severa en las zonas con diferentes patrones de atrofia y un daño más focalizado en la zona parietooccipital, presentado afasia y apraxia. En pacientes de mayor edad, con la forma espontanea de la enfermedad hay una mayor afectación de la zona temporal, apareciendo déficits de memoria como síntoma más significativo e importante. En sentido general, podríamos considerar la EA como un síndrome de desconexión tan como funcional como estructural.

Además de estas variaciones en el registro electroencefalográfico, se han realizado estudios con el objeto de relacionarlas con resultados obtenidos mediante estudios neuropsicológicos de estos pacientes. Los estudios neuropsicológicos constituyen una herramienta útil y se uso común en el diagnóstico de la enfermedad. De este modo, se han observado una correlación entre el EEG del paciente y la puntuación obtenida a través del Mini Mental State Examination y otras pruebas de fluidez verla, memoria y otras funciones cognitivas. Estos estudios muestran la existencia de correlación entre los déficits valorados neuropsicológicamente y los distintos patrones de frecuencia.

Las variaciones del EGG observadas son consecuencia de cambios en la fisiología y en la morfología del cerebro. El ejemplo es el depósito de proteínas anómalas en el cerebro, tanto intra como extracelularmente que se produce desde el inicio de la EA. Este acúmulo de proteínas se ha demostrado que genera cambios en la actividad sináptica, por lo que podrá ser el substrato responsable de las alteraciones que surgen en estos enfermos, que las neuronas colinérgicas del prosencéfalo  basal son responsables de la activación de otros grupos de neuronas del neocórtex y del hipocampo, y se encuentran particularmente afectadas en la EA. El debilitamiento de este grupo de neuronas contribuirá a la atrofia y degeneración de otros circuitos, esto provocaría una disminución de su activación, y consecuentemente cambios en el EEG, lo que tendría como consecuencia el deterioro cognitivo y posiblemente la aparición de otros trastornos como las crisis epilépticas o los trastornos del sueño que pueden sufrir los pacientes con EA.

Auqnue todas las zonas de la corteza cerebral pueden presentar disfunciones en la EA, es interesante el análisis de las variaciones que se producen en la corteza prefrontal (CPF), la parte del cerebro encargada de la función ejecutiva, las funciones cognitivas más complejas y evolucionadas. EL juicio, las emociones, la planificación y toma de decisiones, el comportamiento, la atención y la memoria forman parte de un gran conjunto de funciones que se desarrollan en esta zona cerebral, muchas de las cuales se van deteriorando a lo largo del desarrollo de la enfermedad e incluso se ven afectadas desde el inicio. LA CPF es un gran área de asociación y por tanto posee una compleja circuitería con un enorme número de conexiones aferentes y eferentes. Esta compleja cirucitería precisa de un ambiente neuroquímico adecuado, pues es muy sensible a modificaciones en el mismo.

La CPF recibe información de los sistemas de activación  como el tronco del encéfalo. El grado de activación de la CPF va estar directamente relacionado con el estado y nivel de actividad mental de la persona, de manera que individuos con una activación excesiva o deficiente de esta área cortical muestran dificultades para desarrollar una determinada tarea.

A medida que avanzamos en la edad va disminuyendo progresivamente el nivel de actividad de la CPF. Este proceso es el mismo que surge en los cuadros de demencia pero mucho más intenso. Por ello, se ha relacionado la disfuncionalidad de la CPF con los déficits cognitivos. Esta disfunción ejecutiva tendría relación con otros problemas asociados a la demencia y al envejeimiento normal, como son las caídas, ya que andar requiere atención. Entendemos que no es tanto un trastorno inicialmente motor, pues la presencia de signos motores en los pacientes con EA tiene másb bien un valor predictivo de un empeoramiento cognoscitivo o funcional. Los déficits de atención son, sin embargo, observables en los pacientes durante todas las fases de la enfermedad, afectándose primero la atención selectiva y después la memoria episódica, ya que el declive es progresivo.

En cualquier caso, los cambios que observamos en el EEG son evidentes y gracias a su identificación y cuantificación podemos actuar sobre ellos y dirigirlos hacia patrones más fisiológicos como forma de terapia y en este sentido es en el que actúa el Neurofeedback, como herramienta terapéutica dirigida a frenar el declive cognitivo y mejorar la calidad de vida del paciente.

 

 

Queridos amigos

Desde la Universidad de Salamanca y Formación Alzheimer os queremos invitar, en esta nueva ocasión a participar en el curso de "Trabajo Social en la Enfermedad de Alzheimer y otras Demencias".

El Trabajo Social promueve el cambio social, facilitando que todas que las personas desarrollen plenamente sus potencialidades, enriquezcan sus vidas y prevengan las disfunciones. Es un sistema integrado y dinámico de valores, teoría y práctica interrelacionados, que permite la asignación de recursos en base a la situación de las personas

El curso tiene como objetivos principales

  • Saber analizar las características individuales y familiares en las que se halla el enfermo y su relación con el entorno.
  • Saber utilizar los instrumentos necesarios en la aplicación de los recursos, para la correcta valoración de la situación funcional y sociofamiliar.
  • Aprender las herramientas informáticas utilizadas en la gestión de los recursos sociales. 

El curso tiene una duración de 51 horas dando comienzo el próximo 7 de marzo hasta el 20 de marzo. Durante estas semanas tendrán lugar dos seminarios presenciales impartidos por

  • Blanca Guinaldo Salgado. Servicios sociales de la Diputación de Salamanca
  • Ana Villanueva y Pérez de Azpeitia. Servicios sociales de la Diputación de Salamanca
  • Fermín Carabias Vicente. Sección de atención a la dependencia Ayuntamiento de Salamanca
  • Mª Asunción González Mesuro. Profesor técnico de formación profesional de Servicios a la Comunidad, Junta de Castilla y León

 

El finalizar el curso se obtiene un diploma de la Universidad de Salamanca que acredita con 5 créditos de formación especifica. 

Los interesados en formalizar su matrícula deben dirigirse el Centro de Formación Permanente de la Universidad de Salamanca (haga click aquí) 

Si deseas más información puedes ponerte en contacto con nosotros en el correo Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o en el teléfono 910 08 58 51.

 

 

 

 

Un saludo

¿Cuales son los efectos del ejercicio sobre el enfermo de Alzheimer?

La prevención de los síndromes que producen más frecuentemente discapacidad en las personas mayores, tales como: síndromes del aparato respiratorio (obstrucción al paso del flujo aéreo, disminución de la elasticidad del parénquima, alteraciones musculoesqueléticas del tórax, etc.); síndromes de aparato locomotor (alteraciones en columna vertebral y grande articulaciones, pérdida de fuerza y potencia muscular, disminuciones de amplitud articular, trastornos neurológicos con expresión, locomotora etc.); Síndromes vasculares centrales y periféricos (hipertensión, vasculitis periféricas, arterioesclerosis, etc.). Y también la prevención de alteraciones que se producen en  las funciones ejecutivas y relacionadas con este tipo de memoria, en general se aprecia cierta tendencia a la disminución de los síntomas que acompañan a los trastornos cognitivos adquiridos.

Muchos estudios muestran que las influencias de la actividad física sobre el sistema neuronal implican la atenció, el aprendizaje y la memoria. Muchas evidencias sugieren que los beneficios de la actividad física influyen en las funciones cerebrales y el proceso de control cognitivo en particular. Los efectos de la actividad física en la cognición se deben a variaciones en el sistema nervioso en general, en las moléculas y en los niveles celulares del mismo y están asociados con los cambios en el volumen cerebral, la fluidez de la sangre en el cerebro y los factores de crecimiento. Los beneficios del ejercicio se refieren al control ejecutivo de la cognición, incluyendo atención selectiva, planificación, organización, multitarea, inhibición y memoria de trabajo, y estos beneficios pueden ser más pronunciados en las mujeres que en los hombres adultos.

El ejercicio físico ( por ejemplo, planificar movimientos corporales repetitivos estructurados que añadiría o mantendría la aptitud física) puede ser un método de prevención de discapacidad o disminuir un declive en la actividad física y las funciones cognitivas y sus consecuencias en las actividades de la vida diaria. El ejercicio aeróbico, que mejora el funcionamiento cardiorespitaroio, afecta de una forma beneficiosa a la ejecución de las funciones cognitivas en las personas adultas.

Una de las actividades de ocio más estudiadas es el ejercicio físico. Varios estudios han mostrado una asociación positiva entre la actividad física y el funcionamiento cognitivo en personas mayores. Uno de los mecanismos por los cuales la actividad física puede ser beneficiosa para la cognición es que dicha actividad estimula factores tróficos y el crecimiento neuronal, posiblemente proporcionando una reserva contra la degeneración y la demencia. En algún estudio se encuentra una relación importante entre la actividad física en las primera etapas de la vida, independientemente de la actividad física actual, con la velocidad de procesar información, esto sugiere que los individuos físicamente activos en las primeras etapas de su vida pueden beneficiarse de ello en términos de una mayor velocidad de procesamiento de la información en la vejez. Además de los cambios estructurales en el cerebro ( reserva cerebral) la actividad física en las primeras etapas de la vida puede aumentar la capacidad funcional del cerebro (reserva cognitiva) , al aumentar la eficacia nerviosa.

También se ha demostrado que la actividad física mantiene y estimula el flujo sanguíneo cerebral al aumentar la vascularización del cerebro. Esta situación puede provocar una mejora en la capacidad aeróbica y la llegada de nutrientes al cerebro. 

Finalmente es posible, que factores que afectan a la reserva cognitiva puedan impedir u obstaculizar el desarrollo patológico de las enfermedades que cursan con demencia. Involucrarse en actividades voluntarias complejas puede incluso disminuir la neurodegeneración. Esto podría ser debido a una gran variedad de procesos neurobiológicos, como la activación neuronal crónica, asociada con un aumento del trabajo del cerebro, mejor circulación de la sangre en la zona cerebral y mejor metabolismo de glucosa y oxigeno o incluso a través de una mayor habilidad para la generación de neuronas nuevas en la etapa adulta.

El ejercicio físico, al mejorar la fuerza y la resistencia muscular y la flexibilidad, regula aspectos relacionados con problemas nutricionales, como puede ser la falta de apetito, controla el peso, facilita conductas y sensaciones positivas de la persona, contribuyendo, por ejemplo, a superar actitudes depresivas, mejora el sistema cardiovascular y favorece la circulación sanguínea cerebral. Todos los beneficios que el ejercicio físico aporta a las personas de edad avanzada tienen especial incidencia en las personas con enfermedad de Alzheimer, incluso como factor protector.

SESIÓN BÁSICA DE EJERCICIOS. PROGRAMA DE ACTIVIDAD FÍSICA

Debe ser una ténica en grupo que no exceda de 10 personas por grupo, pero que en todo dependerá del tamaño del lugar donde se realice, normalmente es aconsejable emplear una sala aireada y luminosa, con suelo antideslizante de no menos de 50 metros cuadrados de superficie y a un temperatura que se mantenga entre los 18 ºC y 20º C.

La sesión deberá durar entre 50 y 55 minutos. Al menos deben realizarse dos sesiones a la semana, pero lo aconsejable es realizar tres, Al inicio de la sesión se deberá comprobar en una rápida inspección la indumentaria, que estará compuesta por ropa cómoda y amplia, a ser posible de algodón, con zapatillas deportivas con suela antideslizante.

La sesión se iniciará con un periodo corto ( 5 a 7 minutos) de calentamiento y posterior estiramiento de los principales grupos musculares.

 

Después se trabajarán componentes de movilidad y fuerza, dedicando cada sesión a los distintos segmentos corporales y combinando ejercicios de fuerza y movilidad, con una duración aproximada de 15 minutos

Después se dedican entre 15 y 20 minutos a ejercicios de coordinación, agilidad y equilibrio, se utiliza algún material como picas, pelotas y se combina con juegos cooperativos.

La sesión finaliza con la realización de ejercicios respiratorios y de relajación

De vez en cuando conviene controlar durante la sesión a frecuencia cardiaca para que todos los ejercicios que se realicen estén dentro del 70-80% de la frecuencia cardiaca aeróbica máxima.

Hay que tener en cuenta que los ejercicios como las cargas en decúbito supino sobre la zona dorsal o los movimientos exagerados del tronco y  el cuellos están contraindicados.

 

Miércoles, 27 Enero 2016 12:39

Música, cerebro y Alzheimer

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Estas tres palabras nos permiten relacionar el sistema auditivo con el desarrollo de una terapia musical. La música es parte de los seres humanos y del mundo que nos rodea. Los elementos de la música (armonía, ritmo, métrica y melodía) están presentes en el cuerpo humano en forma de ritmo cardiaco, ritmo respiratorio, sincronización al caminar, melodía y volumen de la voz... y también a nuestro alrededor. Se sabe que la música considerada agradable para una persona, activa el área orbitofrontal del cerebro del hemisferio derecho (que forma parte del sistema de recompensa), y también parte del área por debajo del cuerpo callos; la música, por tanto, produce placer al activar algunos de los sistemas de recompensa que son estimulados igualmente por la comida, el sexo y las drogas adictivas. La música tiene efectos similares en el ser humano a otros estímulos que se procesan en el cerebro y que están directamente relacionados con la supervivencia de la especie humana.

En la década de los años cincuenta es cuando se empieza desarrollar el uso de la terapia musical. La terapia musical tiene que ver en el "cómo" puede ser utilizada la música para provocar cambios en las personas que la escuchan o la ejecuta. Se afirma que si la música se utiliza de modo adecuado, utilizando los diferentes componentes de esta y adecuándolos a las personas, puede provocar cambios positivos en ellas. Los factores más beneficiosos de la terapia musical podrían resumirse en:

  • El factor atencional: la música es un estímulo sensorial auditivo capaz de captar la atención mucho mejor que otros estímulos sensoriales, y generar distracción y relajación. La importancia del sistema auditivo es que está diseñado filogenéticamente por su función de alarma. La capacidad de la música para captar la atención y servir como distractor ha ayudado a los pacientes con problemas atencionales.
  • El factor emocional: la música puede modular emociones, ya sea porque la melodía active las emociones directamente o porque active el recuerdo de emociones asociadas. Así, la terapia con música se ha empleado para evocar determinadas emociones en los paciente y intentar enseñar respuestas conductuales más flexibles que les ayuden en determinados trastornos emocionales y también en aquellas enfermedades que generan sentimientos y emociones negativas.
  • El factor cognitivo: percibir la música representa una capacidad neurocognitiva. La comprensión de la música implica el pensamiento y la creación de una experiencia subjetiva; de este modo, el factor cognitivo en la terapia musical está asociado al significado subjetivo de determinadas experiencias musicales. La modulación cognitiva se ha empleado en la clínica para cambiar determinadas cogniciones subjetivas y significados mediante las técnicas de terapia musical de imaginación guiada.
  • El factor conductual: la música es una herramienta capaz de activar el movimiento, ya que la danza y la música están fielmente unidas. La estimulación rítmica de la música ha sido empleada en la mejora de problemas motores de distintos trastornos, así como también puede ser empleada en el condicionamiento conductutal estimulando y facilitando el aprendizaje de nuevas conductas.
  • El factor de comunicación: la música constituye una forma de comunicación no verbal, lo que ha ayudado en las terapias dirigidas al aprendizaje de competencias de interacción interpersonal.

En definitiva, los efectos de la música pueden ser muy beneficiosos e influir positivamente en diversos aspectos en el ser humano, pero uno de los efectos beneficiosos clave de la música es que podría tener la función de activar, guiar y modular la percepción, la atención y la conducta tanto en el pano cognitivo coo en el efectivo y sensoriomotor. Se ha observado que la música, combinada con ejercicios de relajación, puede influir en los procesos de atención, planificación, memoria y autocontrol, es decir, la experiencia musical influye de forma positiva en las funciones ejecutivas.

Por ello con la terapia sensorial auditiva se pretende mejorar las capacidad atencional y aumentar el nivel del arousal de las personal con Enfermedad de Alzheimer.

Detrás de esta terapia se encuentran las posibilidades de influencia del sistema auditivo en el recorrido anatómico y en los procesos de codificación y transmisión de la información sonora. La vía auditiva garantiza que la información de cada uno de los oídos llegue a los dos hemisferios cerebrales. Gracias a las nuevas técnicas de neuroimagen de la actualidad se podría afirmar que el oído es uno de los sentidos más complejos y que su vía tiene numerosas áreas de integración cortical y subcortical que se integran con otras áreas encefálicas. Por tanto, al recorrer el sonido las diversas áreas cerebrales, favorecerá la plasticidad neuronal en todas ellas.

 

 

  • Debe ser motivadora y fomentadora de emociones positivas: La primera de las condiciones de la intervención es que esta sea motivadora y fomentadora de un estado de ánimo positivo. En primer lugar porque será el único modo de implementar la terapia sin el abandono por parte del paciente. Las terapias tediosas con pacientes de enfermedades neurodegenerativas producen ansiedad, frustración y en la mayoría de las ocasiones abandono o problemas conductuales. Siempre debemos tener en mente que los participantes son adultos, y que uno de adulto solo aprende aquello que desea aprender, para lo que está motivado y lo que emocionalmente define como importante. El programa debe ser altamente afable y motivante para el paciente. Pretenderá fomentar la motivación intrínseca del paciente por el trabajo cognitivo por medio de actividades de la vida diaria, adaptadas a su nivel cognitivo sin ser especialmente dificultoso, pero al mismo tiempo sin ser tareas tan sencillas que crean cierto nivel de frustración en el paciente. Éste es una aspecto importante en algunas de las terapias utilizadas en la actualidad que pretenden "infantizar" al paciente, siendo en ocasiones motivo de disgusto para el mismo. El centro de esta condición es la actitud de los terapeutas. Habría que acentuar que los terapeutas deben estar más preocupados en fomentar este ambiente motivador que en conseguir que el paciente realice las tareas de forma completa

Intervención sensorial en Alzheimer

 

  • Manejar la relajación como un arma eficaz contra la ansiedad: Las sesiones dispondrán de periodos de activación física y psíquica y periodos de relajación que permitirán mantener una situación emocional positiva y reductora del estrés y la ansiedad. Dentro del aspecto emocional se plantearán situaciones en las que el paciente pueda reconocer, entender y nombrar sus sentimientos así como aspectos relacionados directamente con su biografía y con su memoria. Esto puede llevar a provocar también sentimientos negativos o incluso un exceso en la verbalización o agitación en el paciente. Utilizar la relajación asiduamente permitirá controlar este tipo de situaciones. En definitiva, como vemos, el aspecto motivacional y emocional se tratará de forma transveral a lo largo de todo el programa y en cada una de sus sesiones.

Relajación alzheimer

 

  • El respecto y la amabilidad debe ser la tónica de la intervención: Ningún otro comportamiento es admisible dado que influiría negativamente en la intervención. En ningún caso debe llevar la contraria al paciente. Reformular es mejor que disputar. Validar, entendido como cambiar de contexto mental ante un problema, mejor que pretender convencer al paciente.

 

  • Mantener la comunicación con todos los pacientes: El paciente que pierda la comunicación o el contacto visual con el terapeuta perderá la sesión. La estimulación sensorial exige que el paciente procese todos los estímulos que se le presentan. La falta de concentración o la distracción en sus pensamientos impiden que el trabajo cognitivo perceptivo que el paciente debe realizar.

 

  • Secuencia estructurada: Seguir un guión muy definido que preserve de los desconciertos. La improvisación con mayores es especialmente difícil por la necesidad de adaptarse a su ritmo de comprensión. Evitar las dobles tareas. La falta de estructuración crea ansiedad y disgusto (incluso agresividad) en los pacientes con demenciaComunicacion

 

  • Muy organizado: Todo el programa debe seguir unas rutinas que tranquilicen al paciente sobre lo que se va a encontrar. Las novedades no son buenas. Es mejor la rutina que sorpresas que puedan serle desagradables. Cuando el paciente se habitúa a al estructura de la intervención, este la concibe como algo más agradable y placentera que cuando cambia la rutina.
  • Simple y concreta. Evitar las ambigüedades: Las instrucciones deben ser muy simples y adaptadas a las capacidades de los pacientes. Controlar en todo momento el índice de dificultad. Tener en cuenta las adaptaciones de las tareas para aquellos pacientes que precisen realizarlas de forma más simple.
  • Tener en mente en todo momento las capacidades de preservadas por los pacientes: Nos orientarán en la forma en la que pueden reformularse las tareas, además de que tiene un fuerte componente empático en los pacientes que se sientes comprendidos al saber que tienen en cuenta sus conocimientos del pasado.
  • Defender y respetar en todo momento la independencia del paciente y su intimidad personal y social: Tener cuidado de no entrar en aspectos de su vida privada si él no es proclive a ello. Recordar que la falta de control sobre muchos aspectos de su vida les hará desconfiados ante quienes hacen preguntas sobre su biografía.

 

Respeto

Estimados amigos

Desde la Universidad de Salamanca y Formación Alzheimer os queremos invitar a participar en la nueva edición del curso de "Intervención Psicológica, Cognitiva y Conductual en las Demencias".

En el tratamiento de pacientes con demencia es necesario un abordaje terapéutico multidimensional, que integre estrategias no farmacológicas con finalidad terapéutica además del tratamiento farmacológico específico.

Las terapias no farmacológicas (TNFs) para las demencias deben aplicarse tras haber realizado una exploración neuropsicológica exhaustiva que establezca las características (fuerzas y limitaciones) cognitivas, síntomas conductuales, psicológicos y capacidades funcionales del paciente, con el fin de establecer unos objetivos terapéuticos específicos para cada paciente en particular. Los distintos tipos de TNFs tratarán de retrasar el deterioro, recuperar las funciones (cognitivas y conductuales) perdidas o mantener durante el mayor tiempo posible las que aún están preservadas, mejorar el control de los síntomas no cognitivos y aumentar, en lo posible, la calidad de vida del paciente. Existen numerosas clasificaciones de las TNFs, siendo importante conocer todos los tipos y sus aplicaciones con el fin de poder realizar un abordaje terapéutico integral de las personas con demencia, realizando programas de atención individualizados adaptados a cada paciente particular. La Asociación Americana de Psiquiatría (APA) ha clasificado los diferentes tipos de intervención psicosocial en cinco:

  • Terapias de enfoque emocional
  • Terapias de aproximación conductual
  • Terapias de enfoque cognitivo
  • Terapias de estimulación
  • Terapias orientadas hacia el/ la cuidador/a

Durante el curso se hará hincapié en los tipos de terapias que mayor literatura han generado, que mayor grado de recomendación tienen y que se utilizan con frecuencia en el tratamiento de las demencias (programas de estimulación y actividad, técnicas de modificación de conducta, entrenamiento en capacidades cognitivas específicas, estimulación multisensorial, entrenamiento en actividades de la vida diaria, nuevas tecnologías, etc). 

El curso tiene como objetivos principales

  • Saber analizar la situación cognitiva, psicológica y funcional previa a la realización de un programa de intervención no farmacológica.
  • Diferenciar cuáles son las capacidades y limitaciones cognitivas que presentan las personas con demencia en sus distintas fases.
  • Saber utilizar los tipos de terapias no farmacológicas aplicables en las demencias, cuándo y cómo llevarlas a cabo.
  • Saber integrar la intervención psicológica, conductual y cognitiva dentro del abordaje multidisciplinar de la enfermedad de Alzheimer y otras demencias. 

El curso tiene una duración de 51 horas dando comienzo el próximo 8 de febrero hasta el 21 de febrero. Durante estas semanas tendrán lugar dos seminarios presenciales impartidos por

  • Elena Cabrero Montes. Neuropsicóloga. Centro de referencia estatal de Alzheimer de Salamanca
  • María LLorente Cano. Logopeda. Centro de referencia estatal de Alzheimer de Salamanca
  • Mireia Tofiño García. Terapeuta ocupacional. Centro de referencia estatal de Alzheimer de Salamanca
  • Cristina Jerano Río. Psicóloga. Profesora del departamento de Personalidad, Evaluación y tratamiento. Universidad de Salamanca
  • Noelia Flores RobainaPsicóloga. Profesora del departamento de Personalidad, Evaluación y tratamiento. Universidad de Salamanca
  •  

El finalizar el curso se obtiene un diploma de la Universidad de Salamanca que acredita con 5 créditos de formación especifica. 

Los interesados en formalizar su matrícula deben dirigirse el Centro de Formación Permanente de la Universidad de Salamanca (haga click aquí) 

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Curso Intervención psicológica

 

 

Un saludo

La Enfermedad de Alzheimer es heterogénea y no hay dos enfermos iguales, especialmente en las primeras fases de la enfermedad. Por lo tanto, los procesos de evaluación de las capacidades del paciente, y las consecuentes intervenciones que se planifiquen de acuerdo a la evaluaciones de estos pacientes, deberán serlo también. La falta de protocolo único que dirija la intervención en la Enfermedad de Alzheimer obligará a tener presente siempre una serie de principios generales que sirvan de soporte para la toma de decisiones en cada momento del desarrollo de una intervención:

 

Objetivos de la intervención

  • La intervención en la Enfermedad de Alzheimer debe ser terapéutica: la intervención con personas con demencia no es modo de entretener al paciente, ni debe ser un modo de calmarlo para evitar problemas de conducta. Cuando se planifique una intervención con pacientes con demencia se debe partir de un objetivo claro de intervención sobre aspectos de funcionamiento psicológico cognitivo y conductual del enfermo. Aspectos que, tras la evaluación, deben estar presentes en los objetivos de la intervención

 

  • La intervención deberá adaptarse a las características del paciente: Esta flexibilidad y heterogeneidad exige, por lo tanto, que el responsable de la intervención esté capacitado-además- para realizar la evaluación neurocognitiva adecuada que determine las capacidades cognitivas y conductuales más dañadas en los pacientes con demencia. Y aquellas capacidades sobre las que no se va a poder o no se desea ya intervenir. Esto es importante en los momentos de mayor deterioro del paciente. No se debe intervenir sobre aquello que consideramos que ya no va a ser terapéutico por el deterioro del paciente.

 

  • Utilizar y elegir aquellas pruebas idóneas para medir las capacidades sobre las que vamos a intervenir: para ello hay que tener en cuenta otras variables, como pueden ser los déficits en capacidades sensoriales (pérdida auditiva o visual9, la capacidad de autorregulación para mantener la actividad de forma eficiente, estados motivacionales (que la intervención sea agradable  para el enfermo, que se ajuste a su nivel cognitivo tanto no sobrepasándolo como no ser inferior a sus capacidades) o emocionales (depresión, ansiedad o estrés)

 

  • Identificar las fortalezas y capacidades funcionales preservadas del paciente en sus actividades de la vida diaria y sus debilidades o capacidades alteradas: Aprovechar las primeras para acelerar las mejoras, buscar caminos alternativos para paliar las segundas.

 

  • Evaluar el estilo de afrontamiento del paciente a la terapia así como sus respuestas emocionales a las tareas que se le imponen o respuesta al fracaso: Buscar aquellas intervenciones deseada para él mismo, así como evitar aquellas que le provoquen ansiedad o disgusto.

 

  • Conocer las capacidades de aprendizaje del paciente y adaptarse a sus modos de aprendizaje:En este caso es importante conocer la historia de vida del paciente, lo que permitirá comprender los intereses y actitudes que desea preservar, así como las capacidades específicas especialmente desarrolladas debido a su profesión, aficiones y entretenimientos. Estas habilidades ayudarán a desarrollar nuevas habilidades relacionadas.

 

  • Fomentar el trabajo conjunto del terapeuta, de la familia y, principalmente, de la persona afectada: Todos los elementos relacionados con el paciente deben coincidir en los objetivos y aplicación práctica del procedimiento de la intervención. Si el objetivo no es compartido por todos, la utilidad de la terapia sería nula. En este sentido, es necesario evaluar las demandas del paciente y su familia, al mismo tiempo que los apoyos de los que dispondrá en el futuro para seguir con los procedimientos desarrollados. La intervención debe ser claramente aceptada y deseada por la familia y el paciente. Las capacidades y procesos sobre losque se va a intervenir deben ser relevantes para la familia y el paciente. Debe cumplir con las expectativas de la familia y la persona, abordando aqellos aspectos funcionales más deteriorados o con mayor relevancia en el mantenimiento de la calidad de vida del enfermo. Y los procedimientos se deben plantear de forma específica para que puedan observarse os logros alcanzados. Una terapia debe tener resultados de logro objetivos que sean reconocibles tanto por el enfermo como por la familia. No vale utilizar con la familia la etiqueta de "plasticidad", que no le dice nada al paciente o su familiar. Deben poder ser medibles para la familia del paciente los logros obtenidos.

 

  • Ser una terapia específica permite evaluar los cambios en las funciones sociales relacionadas con la intervención: Para ello las intervenciones deben disponer de sistemas claros de evaluación de su eficacia en funciones sociales. Un ejemplo de ello es poder evaluar la mejora en evitar los fallos a la hora de tomar la medicación, la reducción del número de crisis de agitación o ansiedad, recordar diferentes nombres de pacientes que antes olvidaba, la disminución de las conductas de deambulación, etc.

 

  • Ser una intervención motivadora y positiva: La intervención debe tener en cuenta el aspecto emocional y afectivo del paciente y los cuidadores: La enfermedad produce importantes síntomas de depresión y ansiedad provocando sentimientos de miedo, frustración y perdida de control de las habilidades cognitivas y sociales. Y esto no ocurre solo en el paciente, sino tambien en aquellas personas cercanas que le cuidan o que conviven con ellos. Por lo que es necesario incorporar este aspecto para que el trabajo sea significativo y placentero para el paciente. Esto no debe ser un aspecto colateral de la intervención, sino que debe estar en el objetivo central de la misma para evitar que, como siempre, caiga en el olvido.

 

  • La intervención debe tener en cuenta la forma clara las alteraciones: Las alteraciones psicológicas más graves (ansiedad, depresión, delirio) y alteraciones del comportamiento incapacitantes (agresividad, deambulación, apatía) porque va a determinar la capacidad de seguimiento de la intervención o las alteraciones que pueden aparecer en las sesiones de la misma. Hay que proponer protocolos de intervención que impidan crisis que dañen el desarrollo de las intervenciones o la invalidación de las mismas.

 

 

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